miércoles, 4 de agosto de 2021

¿ENFERMEDAD TERMINAL DEL ISSSTESON?

 




 

En un par de ocasiones previas, he externado mis puntos de vista sobre el funcionamiento del organismo encargado de los servicios de salud, atención médica y fondos de retiro, de los trabajadores al servicio del gobierno del Estado de Sonora.

 En  Los Problemas de salud  del ISSSTESON de un lejano 3 de marzo de 2016,  doy mi percepción de la disonancia entre lo que dice el sitio web del Instituto, que se auto describe como de primer mundo, y la realidad que muestra carencias de todo tipo en los establecimientos, principalmente medicamentos, ineficiencias de funcionarios y empleados, negligencias médicas, hospitalizaciones tardías o inadecuadas, etc. etc., etc.

 Un año después, el 23 de marzo de 2017,  en  La Parasitosis del ISSSTESON. , se intenta razonar una propuesta de desparasitada al organismo so riesgo de muerte financieramente anunciada. Con el paso del tiempo, sin embargo, lejos de mejorar su salud física y financiera, en el Instituto es cada vez más perceptible la decadencia de los servicios. Servicios, por cierto hay que recordarlo, que él mismo  está obligado a prestar en base a las aportaciones de los propios empleados y sus patrones, esto es gobierno estatal, municipales, y organismos y entidades públicas bajo el mando del poder Ejecutivo del Estado.

Hoy faltando unos días para que la actual administración estatal, representada por la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano, entregue cuentas y activos que estuvieron a su disposición por un sexenio, asomarse al ISSSTESON es reforzar el convencimiento de que las enfermedades del Instituto han avanzado y resulta casi milagroso que continúe operando. 

 




Con toda la gravedad que conlleva para quienes dependemos de sus servicios de  salud y confiamos  nuestros ahorros de años al ISSSTESON, para que él  administre pensiones y jubilaciones cuando llegue el momento, todavía resulta  más asombroso que los derechohabientes, permanezcamos en una especie de letargo cívico que es aprovechado por los políticos y burócratas que ya se van (¿se irán?) y están principalmente ocupados en acomodar bien los ahorros que lograron reunir, con la seguridad de que no serán requeridos para dar cuentas claras y chocolate espeso, cuando arriben los nuevos jefes al Gobierno del Estado y al ISSSTESON.
 

Le cuento que hay una nueva regla que ha inventado la burocracia de farmacias ISSSTESON. La misma burocracia que recibe depósitos en su nómina financiada con nuestras aportaciones, inventa cada vez más dificultades para que los derechohabientes accedan a las prestaciones previamente pagadas. La política, la regla, el procedimiento consiste en que mientras un medicamento esté disponible en cualquiera de los puntos de la red de farmacias oficiales del ISSSTESON, no te pueden dar el vale de subrogación para la farmacia que  está ahí al lado del Hospital Chávez.

Cuando el derechohabiente, el cliente, el sostenedor forzado de un organismo emparasitado  y parasitario, no muestra voluntad y capacidad de reacción ante el incumplimiento en sus funciones del organismo obligado a ello, tiene como consecuencia que funcionarios y empleados, a cualquier nivel en que se encuentren, van a aumentar  los obstáculos y dificultades para que los que tenemos el derecho a una prestación, optemos por pagar el servicio o el medicamento en otro lado con tal de no enfrentar malas caras y malos tratos en una ventanilla que siempre tiene la misma respuesta: no hay, no hay, no hay.

No dispongo de una conclusión medianamente sustentada sobre esta problemática que afecta a miles de trabajadores y sus familias, pero en lo que sí tengo una fatal seguridad, es que más pérdidas de ingreso real y prestaciones se están gestando en estos momentos, en detrimento de los trabajadores.

 

 

martes, 25 de mayo de 2021

Una metáfora para el desarrollo capitalista

 


Dr. Edgar Piña Ortiz

Se propone en esta exploración teórica pragmática, una visión del desarrollo económico y social de cualquier región o país, basada en el funcionamiento coordinado, equilibrado y sostenido de los cuatro factores de la producción, en el proceso productivo, en los millones de procesos productivos que las empresas realizan cotidianamente en su participación en el mercado.

Parece haber coincidencia en una mayoría de autores de economía básica, que los factores que intervienen en el proceso productivo son cuatro: Recursos Naturales, Recursos Humanos, Capital y Tecnología y Capacidad Empresarial.

Observemos el proceso productivo, ya dijimos, los millones de procesos productivos, sucediendo en la actualidad, como un engranaje de cuatro ruedas, actuando coordinadamente y en armonía, para obtener los resultados previstos en la forma de bienes y servicios, que son intercambiados voluntaria y ventajosamente para todos en el mercado. Producto de este intercambio entre individuos es la generación de un ingreso, una renta, un interés, una ganancia, objetivo fundamental de todo emprendimiento productivo para el mercado.

Así visto como engranaje, es fácil concebirlo como conjunto integrado cuya funcionalidad final depende del correcto desempeño de sus partes. Si alguno de los engranajes no participa correctamente, el proceso todo está comprometido.

Todavía más, si el proceso productivo, lo visualizamos como un vehículo de cuatro ruedas, es fácil admitir que si alguna de ellas no tiene el mantenimiento y la presión de aire necesaria el vehículo tendrá dificultades para avanzar.  Así en la realidad económica cotidiana, si alguno de los factores de producción no obtiene la retribución necesaria por participar, si no tiene el incentivo suficiente y oportuno para continuar en el emprendimiento, el proceso todo está -si no se corrigen las causas de la disfuncionalidad-, en riesgo de no sobre vivencia. Así vemos, diariamente empresas que crecen, que se hacen competitivas y que permanecen en el mercado, pero también vemos ejemplos de estancamiento, inviabilidad y cierre.

En este conjunto de factores organizados, que llamamos proceso productivo, es el empresario, quien asegura la funcionalidad del todo. Sin el detonante de un emprendedor no existe una actividad productiva. Es el empresario, de acuerdo con su capacidad e interés, quien combina los insumos, el recurso humano y el capital de inversión y de trabajo, para obtener el producto o servicio el cual  genera un ingreso a los cuatro factores de la producción.  Sin la iniciativa humana, sin la acción humana, entendida bajo el concepto de la Praxeología de Ludwig Von Mises (1881-1973)[1],  no se da el fenómeno económico.

La acción humana y la empresa

La Praxeología es una metodología de la ciencia económica que se basa en el axioma fundamental de que los seres humanos actúan, es decir, en el hecho primordial de que los individuos realizan acciones conscientes hacia objetivos elegidos.

La acción humana, precisa Von Mises, es conducta consciente, voluntad transformada en actuación, con objetivos e intenciones precisas. Es una reacción consciente del ego ante los estímulos y las circunstancias del ambiente. Es la respuesta al impulso de los individuos de pasar de una menor a una mayor satisfacción.

Es la acción humana la que en sus formas más simples, instintivas casi, permitió a la especie humana, sobrevivir y evolucionar hasta convertirla en la especie rectora de las civilizaciones y culturas que habitan el planeta.

Es acción humana la iniciativa de afilar una piedra para convertirla en punta de lanza y ganar así la lucha por el alimento o por el territorio que lo provee. Es acción humana, en la misma forma, la empresa, las empresas complejas, que hoy en día han logrado  descender en Marte con objetivos claros de colonización.

Así, un individuo o un grupo de individuos asociados, con propósitos definidos de transformar una oportunidad en una ventaja, en un negocio, se constituye(n) en empresa. Es ésta, pues, un fenómeno natural de la existencia humana, que ha posibilitado su desarrollo a lo largo de su coexistencia en la tierra, con el resto de los seres vivientes.

Sin embargo, no toda respuesta del individuo a los estímulos del ambiente, de la realidad circundante, puede llegar a ser empresa. Para que ésta exista, se requiere que el sujeto tenga primero la capacidad de descubrir e identificar   una  oportunidad de mejora, una circunstancia propicia para obtener una ventaja, para hacer un negocio, para pasar a un mayor nivel de satisfacción.

Enseguida, el emprendedor o los emprendedores, deben de tener la habilidad de organizar correcta y productivamente los otros factores productivos, indispensables para que se dé el proceso y que son los recursos naturales o materias primas, el factor trabajo (manual o intelectual) y el capital ya sea para inversión en maquinaria, equipos, terrenos, edificios y tecnología o para solventar los gastos de operación de la propia empresa.

Finalmente, la empresa para que persista y se desarrolle debe de ser capaz de obtener beneficios y repartirlos equitativamente entre los propietarios de los cuatro factores productivos. Si alguno de estos requisitos no se cumple, la empresa sencillamente no existe.

Este factor es tan importante porque es el empresario el que toma las decisiones sobre la utilización y retribución a los propietarios de los recursos naturales, del esfuerzo  manual e intelectual y del capital de trabajo y de inversión, que forman parte del proceso de producción para el mercado.


En la figura 1, se observa una representación simplificada del proceso productivo, en el que el factor predominante es la empresa por ser la que integra y conduce al resto de los factores.

Una empresa es semejante a un vehículo de cuatro partes que se necesitan para poder funcionar. Si algo falla en alguna de las partes, el proceso tropieza y o se corrige y se transforma y continúa o mal funciona hasta desaparecer.

Condición esencial para el correcto funcionamiento del vehículo del desarrollo económico y social, es que el terreno donde funciona reúna las condiciones de infraestructura, estado de derecho, instituciones sólidas, estabilidad política y financiera, entre otras cualidades propias de una República Democrática.

En el núcleo de la metáfora del proceso productivo, está el concepto de la renta o retribución de los factores.


En la figura 2, se aprecia el proceso productivo en el que se combinan los cuatro factores, para generar un producto que al ser comercializado en el mercado genera los ingresos que alimentan el interés de las personas involucradas.

Si la apropiación o disfrute del resultado productivo, no le permite a los cuatro factores de la producción obtener el beneficio esperado, suficiente y correlativo a la aportación sobre el producto, es decir, si no es sostenible, el proceso productivo todo resiente la falla y en algún momento, o se mejora, o se cambia, o desaparece.

 La retribución a los factores de la producción

La parte medular de la alegoría del desarrollo productivo radica en la funcionalidad de las partes. Si alguno de los factores de la producción no alcanza la remuneración esperada por su participación en la empresa, el proceso empieza por funcionar erráticamente, onerosa e inciertamente y más temprano que tarde deja de trabajar.

En la figura 2, se puede apreciar que a cada factor de producción corresponde un ingreso. Así la compensación por el usufructo de los recursos naturales, convencionalmente, llamamos renta; a la retribución por el trabajo manual o intelectual, denominamos sueldos y salarios; a el pago por el uso del capital lo conocemos como intereses y dividendos; y al beneficio por crear, manejar y desarrollar una empresa, se le conoce como utilidades y ganancias.

Este proceso circular, recurrente y progresivo, requiere para funcionar de determinados contextos. Como todo vehículo necesita escenarios adecuadas para desplazarse, como pueden ser las condiciones del terreno, la señalización, las reglas y costumbres. Así toda empresa, todas las empresas, necesitan de infraestructura, financiamiento y regulaciones apropiadas que aseguren el respeto al estado de derecho, a las leyes, las instituciones, los principios que rigen la vida de un país.

A continuación, se intenta una descripción sucinta de los efectos negativos que un proceso disfuncional puede tener en cada uno de los cuatros factores de la producción.

Los Efectos de un Proceso Productivo Disfuncional

Factor Recursos naturales

El efecto garantizado de una insuficiente remuneración a los dueños de los recursos naturales se  verá ilustrado por las siguientes calamidades presentadas en cualquier orden.

vPrecarización o agotamiento de recursos naturales como tierras, aguas, bosques, especies vegetales y animales, fuentes de energía, minerales e hidrocarburos.

v  Contaminación del aire, aguas, tierras y catástrofes climáticas y ambientales incluyendo el cambio climático.

  vAtraso económico y social de los propietarios de recursos naturales sean estos patrimonios privados, comunales, nacionales o estatales.

Factor recurso humano

Para el caso del factor recurso humano, ya sea trabajo manual o intelectual, los efectos de un modo productivo que no le da sostenibilidad en el proceso, pueden ser:

v             Bajo nivel de ingreso insuficiente para un nivel de consumo que aliente la actividad         productiva de las empresas.

v           Bajo nivel o ausencia total de ahorro en las familias que pueda ser destinado a la             inversión e innovación productiva.

v            Precario nivel educativo y cultural de la población que se refleja en desempleo,                 subempleo, malempleo y marginación generalizada.

v           Altas tasas de morbilidad/mortalidad en una población ignorante o ajena a las                 medidas de prevención y de tratamiento de enfermedades.

v           Comunidades y sectores sumergidos en la violencia e inseguridad pública.

v           Consecuencia del atraso educativo y cultural, el nivel de entendimiento y                           participación  política es también endeble y susceptible de ser aprovechado por                 políticos sin preparación que llegan a ocupar posiciones de gobierno.

Factor capital

Para el caso del capital de inversión física y de trabajo, los efectos de un ambiente productivo disfuncional se pueden distinguir los siguientes:

v      Escasez de dinero para financiamiento de las empresas y negocios y como                       consecuencia, alto costo del factor capital (altas tasas de interés) en el sistema                   bancario.

v      Migración de capitales desde las localidades deprimidas hacia plazas más                         dinámicas y hacia países con mayor estabilidad o seguridad de los fondos o que             signifiquen refugios fiscales.

v       Los capitales que permanecen  en la economía local se orientan hacia formas                  especulativas de ahorro e inversión financiera o  hacia formas de consumo suntuario        que benefician a empresas foráneas que producen dichas mercancías y servicios.

v       Todo lo anterior se refleja en lentitud de inversión o franca desinversión en la                   economía de que se trate, lo que desemboca en desempleo y estancamiento.

Factor empresario

En cuanto al factor capacidad empresarial, las consecuencias de un proceso disfuncional, pueden ser las siguientes:

v     Ausencia de competitividad de los productos generados por la empresa, en mercados        locales, regionales, nacionales e internacionales.

v          Altos precios de bienes y servicios ofrecidos frente a una demanda del mercado                rígida.

v           Ineficiencia (altos costos), paralización y atraso tecnológico en los procesos                     productivos.

v           Las empresas disfuncionales se distinguen por el  desperdicio de materias primas y        por sus impactos negativos sobre los recursos naturales y el ambiente.

v          Es común observar en empresas disfuncionales alta explotación o mal uso de los               recursos humanos al servicio de la organización.

v          Consecuencia de lo anterior, el recurso humano adscrito a la empresa muestra                  comportamientos rutinarios y desincentivados, por no decir que con frecuencia son           contrarios al interés de la firma.

v          Corrupción al interior de la empresa y en sus relaciones con el mercado y las                    instancias gubernamentales.

El Círculo Vicioso de la Pobreza

Fue el economista Sueco Gunnar Myrdal (1898-1987), Premio Nobel de Economía 1975, quien propuso en sus libros sobre la economía de los países subdesarrollados, el conocido “círculo vicioso de la pobreza”.

Este fenómeno, se explica en términos de que una población de trabajadores de bajos ingresos, tiene baja capacidad de consumo y de ahorro, lo que desalienta el crecimiento de la oferta de bienes y servicios de las empresas, al tiempo que  limita el volumen de recursos monetarios domésticos, es decir, capital para inversión en la economía.




En la figura 3, se observa que una retribución insuficiente en el factor trabajo se refleja en bajo niveles de consumo y de excedentes para el ahorro de las familias, lo cual afecta las decisiones de inversión de las empresas y, como consecuencia la inversión pública.  La falta de dinamismo en la inversión se manifiesta en la presencia de una situación económica de estancamiento y aún de retroceso, resultando con ello una renta insuficiente de los factores, con lo cual se realimenta un proceso indeseable y pernicioso que se denomina circulo vicioso de la pobreza.

En cambio, las economías que reúnen las condiciones apropiadas para que las empresas permanezcan, se desarrollen y sean capaces de asegurar la equitativa distribución del ingreso entre los factores de la producción, son aquellas que participan en círculos virtuosos de desarrollo(Fig.4).

Conclusión

Las economías con saludables ritmos de crecimiento y desarrollo son aquellas que reúnen las condiciones de infraestructura, energías y servicios necesarios en un ambiente sano para los negocios y en un estado de derecho favorable para el consumo, el ahorro y la inversión.

Esta situación que llamamos circulo virtuoso del desarrollo, es alcanzable mediante procesos productivos equilibrados y armoniosos de los cuatro factores de la producción, actuando funcionalmente y en forma sostenida, en un territorio, con una población y  con un gobierno respetuosos de las leyes y administrado por instituciones sólidas, eficientes y al servicio de la economía y la sociedad.

 

 



[1] Economista austriaco, autor de “La Acción Humana: Un tratado de Economía”.

lunes, 6 de julio de 2020

EL VIAJE DE LA ABYECCIÓN



Por Edgar Piña Ortiz



El próximo viaje del presidente AMLO a la capital del imperio yanqui, los días 8 y 9 de julio puede observarse desde muchos puntos de vista. Nos referiremos sólo a algunos de ellos.

El más notable, es el que  se relaciona con el momento, la coyuntura, las condiciones prevalecientes en los dos países.

Al inicio del segundo semestre de  2020, las dos naciones se encuentran en el ascenso incontrolable de una curva de contagios y mortalidad, provocados por la pandemia COVID-19, que se puede comparar  con  un túnel oscuro y prolongado cuya luz al final nadie se atreve a pronosticar.

Como en cualquier guerra, el supuesto básico sería que los presidentes dedicaran su tiempo y esfuerzo a sacar adelante las economías y la salud de los habitantes y un poco menos a pensar en reelecciones y encuestas de popularidad. Pero, ahí están los dos presidentes con ánimos reeleccionistas puestos a tomar el pódium del palacio blanco en el 1600 de la avenida Pennsylvania, en la capital de la Unión Americana.

Enseguida viene el de los temas probables a tratarse en la visita. El presidente Trump, a su estilo, no ha demorado en revelar los temas que le interesan y que no son nada nuevos. Narco-tráfico-terrorismo, migraciones masivas y amenazantes para la nice society de Norteamérica y la guerra comercial, arancelaria, promovida por  el corporation power cabildeando permanentemente en la Casa Blanca y en el palacio de Capitol Hill en Washington, D.C.

Acá en nuestro país, las noticias provenientes del Gran Teocalli de la CEDEMEX, solo hablan del T-MEC y de la defensa de una dignidad y soberanía que encandilan por su ausencia.

El T-MEC, opinan los expertos, como todo esfuerzo humano de concertación, tiene ventajas y desventajas, tiene aciertos, amenazas y oportunidades para los tres países y parece no haber posibilidad alguna de mejorarlo en el corto plazo, puesto que apenas empieza a caminar. Por ello, la conversación deberá girar sobre los mismos temas: porcentajes de integración industrial y cadenas regionales de valor, energéticos, derechos de propiedad, condiciones salariales y laborales; y seguridades para la inversión y las empresas, por mencionar los más publicitados.

El siguiente aspecto a considerar  por el momento es el que se refiere a los antecedentes de personalidad e intereses personales de los mandatarios.

No es necesario  poner sobre la mesa la colección abundante de insultos, denostaciones, amenazas, bravuconadas del presidente Trump para México y los mexicanos y al momento no resulta difícil  encontrar indicios de que su actitud, conductas y expresiones, siguen la misma tónica, como lo ilustra el hecho que para empezar el visitante y jefe del Estado Mexicano no habrá de ser alojado en la residencia oficial en que se hospedan las personalidades que visitan la Casa Blanca sino en un hotel por ahí, según informa el embajador de ese país en el nuestro.

En sus casi setenta años de edad y sus cincuenta de campaña electoral, el ahora presidente AMLO, ha utilizado un discurso, una ideología, una propuesta identificadas definitivamente con la izquierda socialista, nacionalista, anticapitalista y antiimperialista. De acuerdo con todo esto, existen materiales periodísticos en los que el personaje se ha mostrado muy picudo en contra de su homólogo norteamericano y hasta uno de los libros que le han escrito, “Oye Trump”, creo se titula,  se refiere a poner en su lugar al fanfarrón de la Casa Blanca. Sin embargo, muy estilo pejelagarto,  sus explicaciones recientes hablan de cooperación, amistad, respeto,  soberanía y esas cosas, que encandilan por su ausencia.

La pregunta surge: ¿por qué ese cambio de actitud, de discurso? ¿Qué hay detrás de la decisión de no confrontar, no exigir y por qué esa decisión de viajar y entrevistarse con el soberbio presidente que le dice “amigo” a López, al tiempo que lo cita en su casa para tomarse unas buenas fotos e inundar por unos días la media norteamericana, la cual seguro llega a más de 30 millones de méxico-americanos y a muchos más del preponderante segmento WASP (White Anglo-Saxon Protestants) de la población estadounidense. Los dos segmentos celebrarán con júbilo el que su presidente imponga el interés de la great america sobre Mexicanos, Chinos y Centroamericanos, principalmente.

Empresas pequeñas, medianas y grandes al igual que sus organizaciones sindicales y profesionales, saborean con agrado las noticias que  significan la disminución de las ventajas comparativas espurias de salarios, prestaciones  y condiciones de trabajo que tiene México, el socio débil del T-MEC, frente a los socios ricos del norte. Estos segmentos de la población también cabildean, también votan, también influyen en las elecciones. Seguro van a estar contentos con las palabras triunfalistas del presidente de la cabellera amarilla, en los noticiarios en todo el país gabacho.

Mientras tanto, acá en nuestro terruño el ánimo, la expectativa, las demandas de sus habitantes están vinculadas a una economía semiparalizada y en busca de nuevas formas de operar y a una sociedad angustiada, inmovilizada, amenazada, lastimada, enferma, diezmada, en agonía.

En estas condiciones, ¿qué negocios tiene el  Rey de las Mañaneras del zócalo capitalino en el hermoso Distrito de Columbia --en la ribera del río Potomac, entre los estados de Maryland y Virginia--, cuando acá los sistemas de salud están colapsados y las administraciones locales no atinan a gobernar con acierto y sensatez? ¿Por qué en vez de ir a charlar sobre beisbol en los confortables sillones de la Casa Blanca, el nuevo Tlatoani no se concentra en resolver carencias en las zonas críticas por la enfermedad del coronavirus aquí en nuestro país?

Las intenciones del presidente número 45 de los Estados Unidos de Norteamericana son más que evidentes: desea seguir viviendo en el Distrito de Columbia y si para ello es provechoso recibir al presidente de los  bad hombres del sur del rio Grand, pues tráiganmelo para acá. Pero, ¿cuál es el provecho, la ganancia, el interés para nuestro hombre?

Esta es nuestra hipótesis.

Empeñado por sí mismo en su llamada Cuarta Transformación -- con la cual sueña figurar en los altares de la patria sudamericana junto a Juárez, Bolívar y Fidel Castro-- y empujado por los creadores del Foro de Sao Paulo --cuyos planes acelerados consisten en enquistarse en el rico territorio mexicano para vivir bien y a sus expensas--, el hombrecito de Macuspana, Tabasco, piensa que no es momento de oponerse a los deseos del neoyorquino poderoso  y show man metido a político y correr el riesgo de enemistarse con él y sufrir las consecuencias de su ira, poniendo en riesgo su permanencia en el Gran Teocalli.

De otra forma no se explica la forma ignominiosa, abyecta, humillante de agarrar un vuelo comercial, aterrizar en el Dulles International Airport, hospedarse en un hotel tres estrellas y esperar las blazers del servicio secreto para ir a reunirse con el hombre de la soberbia a flor de piel que quiere reelegirse.

Usted amigo, amiga ¿Qué opina?

viernes, 19 de junio de 2020

PANDEMIAS Y CANDIDATURAS CIUDADANAS


Edgar Piña Ortiz
 
No es necesario ir a buscar los hechos, los eventos, los significados. Estos inundan el espacio electrónico de nuestros días y sólo basta darse tiempo para captarlos, observarlos y con un poco de esfuerzo conceptualizarlos, cada quien de acuerdo a sus conocimientos, cultura, preferencias, emociones, pasiones, intereses e ideologías. 

En mi caso personal las percepciones generadas por el entorno están relacionada con la idea de que estamos ante la  convergencia de varias pandemias, las cuales  están modificando radicalmente los escenarios económicos, políticos, de salud pública, educativos, culturales y religiosos, entre otros.

Sin pretender la exhaustividad en el análisis, podemos decir que entre las partes más notables de la pandemia de pandemias, habremos de mencionar algunos. La primera, la madre de todas las pandemias es la del  COVID-19, luego la de las políticas populistas, la de la violencia y la relativa a las trampas de la tecnología.

La pandemia madre se manifiesta, se enseñorea del espacio de todos nosotros y se hace acompañar de un sobresaliente elenco. No abundaremos en ella porque nada aportaríamos en el tsunami informativo que trata el tema. Pero sí mencionaremos que el roll coestelar del COVID-19,  lo lleva el del populismo poli geométrico,  es decir, el que se da desde la derecha extrema hasta la izquierda también radical, para usar un lenguaje conocido.

Esta otra pandemia del populismo y las ideologías colectivas descalificadas por la historia, se encuentra instalada desde hace algún tiempo en la percepción, los sentimientos, las emociones de las grandes mayorías, principalmente en aquellos sectores insuficientemente preparados en las áreas del conocimiento nada sencillo de la  política y la economía.

Los populismos de derecha y de izquierda, germinan y crecen si una masa crítica de la población  desconoce, en la mayoría de los casos inadvertidamente, el funcionamiento básico de las relaciones de poder y si tampoco quienes la padecen aprobarían un curso básico de economía, porque si no fuera el caso tal vez podrían entender que no hay desayuno gratis y que el gobierno no es ni siquiera parte de  la solución sino el  problema en sí mismo.

Si una mayoría de individuos y familias de una sociedad ignora que las relaciones y manifestaciones del poder se presentan en todos  los niveles y en todos los espacios, desde los sistemas bacterianos hasta las formas “superiores” como los humanos y esa mayoría no tiene una sola idea de cómo se muestran y cómo le  afectan esas manifestaciones del poder,  entonces es presa fácil, digamos, del modo prepotente y altanero de un presidente emperador, de voz atiplada y cabellera amarilla, que desafía a sus adversarios desde la Casa Blanca en la capital del imperio. 

Y si esa mayoría vive al sur del río Bravo y es todavía más desconocedora de los asuntos básicos de la política y la economía, pues es fácilmente  atrapada por el modito pausado, en cámara lenta, del mesías tropical, que le ofrece las perlas de la virgen y hasta la virgen misma, todas las mañanas.

En disputa reñida con la pandemia de los populismos – y su otra cara la de las ideologías obsoletas, descalificadas por la historia, pero sin embargo vigente en el corazón y en la mente de enormes sectores de la población--, está la pandemia de la violencia.

Violencia policial contra ciudadanos en el lugar y el tiempo equivocado y contra manifestantes en el terreno y el momento convocado para la protesta.

Violencia política de pandillas patrocinadas por figuras públicas que vandalizan, roban, agreden y atentan contra las propiedades y negocios pequeños y si se presenta la oportunidad contra la vida de ciudadanos y servidores públicos, total de lo que se trata es de detonar el caos y la inestabilidad.

Violencia del narco que en su simple y eterna disputa por los territorios y corredores continentales de la droga, los dólares y las armas, tiñe de rojo las noticias diarias y no deja espacio para otro tipo de información.

Violencia política del gobierno (prefiero este término al de Estado), al aprovechar en nuestro país, el púlpito de Palacio Nacional, para declarar la guerra a los opositores, al tiempo que con un gesto y ademán obsceno el residente titular del Templo Mayor vocifera con ese gesto amargo, lleno de rencor y a la vez burlesco, que la revolución para implantar el socialismo del siglo XXI en México no podrá ser impedida por los conservadores, los neoliberales.  

Violencia social implosionada en los hogares mexicanos, que victimiza a mujeres, niños, jóvenes  y adultos y que fue detonada por el estado de sitio que so pretexto de la pandemia del coronavirus, se le ha impuesto a la población indefinidamente y sin resultados positivos a la vista.

Violencia psicológica contra las emociones y percepciones de la población, al aprovechar la gigantesca cobertura de periódicos, televisoras, cadenas radiales y redes sociales, para inundar de mensajes agresivos, bravucones, burlescos, prepotentes, el espacio público y privado de la sociedad mexicana.

Luego está la pandemia de las trampas tecnológicas que se presenta en una población cuarentenada, sometida al tsunami de información instantánea que trae noticias ciertas, mezcladas con otras falsas, pero todas manipuladas para generar reacciones planeadas por todo tipo de intereses, conocidos algunos y otros no tanto. La también llamada infodemia, es capaz de capturar el ánimo y la voluntad de miles de personas, en cuestión de horas, y entre sus consecuencias notables se encuentra el temor, el pánico, la confusión en amplios sectores de la población.

Esta apresurada mención de   los males colectivos que invaden  el escenario que los individuos, las familias y los diversos sectores de la sociedad contemporánea comparten hoy en día,  es el caldo de cultivo del que emergen los grupos de poder, los liderazgos  espurios que conducen a los gobernados a condiciones económicas y políticas insufribles, caóticas, inestables, violentas, difíciles de mejorar. 

De esta forma transcurren ciclos, etapas, periodos que oscilan entre opciones aparentemente antagónicas, pero que en realidad se retroalimentan, se refuerzan impidiendo a las sociedades avanzar a los estadios de desarrollo potencialmente alcanzables con los recursos productivos disponibles en sus territorios.
 
En un escenario de pandemias múltiples, las instituciones, los gobiernos, los partidos políticos, los grupos de poder no alcanzan a organizarse y actuar en beneficio de la sociedad y los sectores productivos. Sin embargo, de ahí emergen también, de vez en cuando, liderazgos auténticos capaces de responder a los retos de la política y la población.

Cuando una sociedad agota sus opciones y alternativas de gobierno y las condiciones de vida no mejoran;  cuando ya no hay discurso que convenza; cuando no se observan acciones que repercutan en la expectativa personal acariciada, la necesidad satisfecha, la fe recompensada, los individuos, las familias, los grupos, los sectores esperan y reciben con agrado al líder diferente, con otro trato, otra visión, otra perspectiva y otro discurso.

Estamos hablando de los liderazgos espontáneos, de la emergencia inesperada de individuos que asumen los riesgos de desafiar las estructuras del poder y que buscan la oportunidad de ofrecer a la sociedad de la que emergen su esfuerzo por mejorarla, por cambiarla.

En México tenemos buenos ejemplos de liderazgos emergentes que han arribado a instancias de poder, como es el caso del actual gobernador de Nuevo León, el ingeniero Jaime Rodríguez Calderón, quien llegó al puesto como candidato independiente, en octubre de 2015. 

Otros ejemplos conocidos son el de Manuel Clouthier Carrillo, quien llegó a ocupar una diputación federal en 2015 y es hijo de otro candidato independiente al gobierno federal en 1988, el señor Manuel Clouthier del Rincón. Mencionemos también a Pedro Kumamoto candidato independiente vencedor al Congreso Local de Jalisco de 2015 a 2017, cuando pidió licencia para contender por una senaduría en 2018, misma que no ganó.

En el estado de Sonora, se cuenta con antecedentes de candidaturas independientes al Congreso del Estado, para el período 2018-2021 y también otros casos a nivel de presidencias municipales para el mismo período.

Para las elecciones a gobernador del Estado para el período 2021-2026 y para presidentes municipales del trienio 2021-2024, se espera que se presenten candidaturas independientes, las cuales, además de las dificultades enormes que normalmente encuentran los ciudadanos, por ahora hay que agregar los obstáculos que plantea la pandemia del COVID-19.

Esta expectativa nace de la noticia de que un ciudadano sonorense, el licenciado Jesús Francisco Arvayo Arellano, de amplia trayectoria política y empresarial, además de funcionario por muchos años de la empresa pública Petróleos Mexicanos, ha decidido contender por la gubernatura del estado para el período 2021-2026.

Enorme tarea, sin duda, en un escenario de pandemias que complica el panorama de por sí complejo, cuando se trata de desafiar a los partidos políticos y a los grupos de poder que tradicionalmente han dominado los escenarios políticos de Sonora.

Celebramos que existan personas con la experiencia, la formación, la visión y la voluntad de enfrentar los retos que plantean las candidaturas ciudadanas y esperamos que muchos otros sonorenses resuelvan decidirse a contender en forma independiente por los municipios del estado.